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Running · 8 min de lectura
Adizero Gearshift: Resuelve una necesidad real del corredor o están ofreciendo una solución a un problema que todavía no sabemos si existe?
Por PACER PEAKS
Adidas presentó una zapatilla conceptual capaz de modificar su rigidez durante la carrera. Antes de llamarla revolución, estas son las preguntas de precio, uso, entrenamiento, evidencia y reglamento que todavía nadie puede responder.
adidas presentó Adizero Gearshift, un concepto de zapatilla capaz de modificar su rigidez durante el uso. La idea resulta fácil de vender: una configuración más flexible para correr cómodo y otra más rígida para atacar. Una versión se ajusta mediante un selector lateral; otra incorpora electrónica y puede controlarse desde una aplicación o un reloj.
Lo confirmado termina casi ahí. No hay precio, fecha de lanzamiento, peso definitivo, autonomía declarada ni estudios públicos realizados con el producto final. Tampoco sabemos si llegará al mercado. Por eso, hoy la pregunta interesante no es si parece futurista. Es qué tendría que demostrar para convertirse en una herramienta útil y no solamente en una gran historia de marketing.
¿Qué cambia realmente dentro de la zapatilla?
La cobertura disponible habla de una placa ajustable a lo largo de un rango de rigidez. Pero quedan preguntas básicas:
- ¿Cambia la rigidez material de la placa o el mecanismo modifica cuánto y dónde puede flexionar?
- ¿Cuál es el rango medido en unidades comparables y cuánto tarda la transición?
- ¿Puede cambiar mientras recibe la carga de una zancada o necesita descargar el pie?
- ¿Los dos pies se ajustan al mismo tiempo y con la misma precisión?
- ¿Qué pasa si una zapatilla queda rígida y la otra flexible?
Sin esas respuestas, “cambiar de marcha” describe muy bien la experiencia comercial, pero todavía no explica el mecanismo con suficiente precisión.
¿Más rigidez significa más velocidad?
No necesariamente. Los estudios muestran que modificar la rigidez longitudinal cambia la mecánica de las articulaciones, pero no existe una configuración universalmente óptima. La respuesta puede depender de la velocidad, el peso, la técnica, la fatiga y la geometría completa del calzado.
Un estudio de 2025 con 15 maratonistas varones de menos de tres horas encontró diferencias biomecánicas entre tres niveles de rigidez y señaló un mejor equilibrio con la opción intermedia en esas condiciones. No probó que ese nivel fuera el mejor para todos ni midió esta zapatilla. Además, otros trabajos observaron que reducir la rigidez de la placa de una superzapatilla no modificó significativamente la economía de carrera: espuma, geometría, masa y placa funcionan como un sistema.
Entonces aparecen preguntas más difíciles:
- ¿El ajuste ideal cambia con el ritmo o con la fatiga?
- ¿Es igual para un corredor de 55 kg y otro de 90 kg?
- ¿Responde igual alguien que apoya de talón que quien entra de mediopié?
- ¿En trail, una mayor flexibilidad mejora la adaptación al terreno o sacrifica estabilidad?
- ¿Qué variable optimiza el algoritmo: economía, comodidad, velocidad, estabilidad o percepción del esfuerzo?
¿Quién decide cuándo cambiar?
El control manual deja la decisión en manos del corredor. La versión electrónica abre otra discusión: ¿el reloj solo ejecuta una orden o la zapatilla decide automáticamente según el GPS, el ritmo o el recorrido?
- ¿El usuario seleccionará una configuración o recibirá una recomendación personalizada?
- ¿Habrá una calibración en laboratorio o una aplicación estimará el ajuste con datos básicos?
- ¿Qué calidad tendrá esa recomendación para corredores recreativos, mujeres, personas mayores o atletas con técnicas distintas a las del grupo de desarrollo?
- ¿Podrá el sistema aprender del corredor? Si lo hace, ¿qué datos guardará y quién será su propietario?
- ¿Una actualización de software podrá modificar el comportamiento de una zapatilla que ya fue comprada?
La personalización puede ser una ventaja. También puede convertirse en una caja negra que ofrece decisiones muy precisas sin explicar de dónde salen.
¿Cómo se entrena con una zapatilla variable?
Comprar una opción nueva no elimina la necesidad de adaptarse a ella. Si la configuración modifica la mecánica del pie y de las articulaciones, cada modo podría requerir exposición progresiva.
- ¿Se debe entrenar en el mismo ajuste que se usará en competencia?
- ¿Conviene cambiar durante los fondos o reservar el modo rígido para bloques rápidos?
- ¿Alternar configuraciones modifica la adaptación de músculos y tendones?
- ¿Puede una sensación más firme esconder fatiga y empujar al atleta a sostener un esfuerzo que ya no corresponde?
- ¿Los entrenadores terminarán prescribiendo no solo ritmo y duración, sino también el nivel de rigidez para cada tramo?
- ¿Realmente reemplaza varias zapatillas o el desgaste de la espuma sigue haciendo necesaria una rotación?
No hay respuestas públicas para Gearshift. Hasta que existan, no debería venderse la versatilidad como si ya hubiera sido demostrada.
¿Qué puede fallar en una carrera?
Una zapatilla tradicional también falla, pero agregar piezas móviles, batería, electrónica y software crea nuevos puntos de fallo.
- ¿Cuánto dura la batería y qué configuración adopta cuando se agota?
- ¿Tolera lluvia, barro, polvo, golpes, frío y calor?
- ¿Funciona sin teléfono, sin señal o con el GPS degradado?
- ¿Qué ocurre si la aplicación se cierra o el reloj pierde la conexión?
- ¿Puede modificarse accidentalmente durante una bajada técnica?
- ¿El mecanismo seguirá respondiendo igual después de cientos de kilómetros?
- ¿Se podrá reparar o habrá que desechar toda la zapatilla?
En una carrera larga, la confiabilidad puede importar más que la posibilidad de elegir entre diez niveles.
¿Sería legal competir con ella?
Las reglas vigentes de World Athletics exigen que los modelos usados en competiciones de ranking sean aprobados y prohíben tecnología integrada de “sensado o inteligente”. La versión electrónica, tal como fue presentada, abre una duda evidente. Eso no permite afirmar hoy que estará prohibida: adidas podría modificarla, presentarla para evaluación o destinarla a otros contextos. Pero tampoco corresponde asumir que será legal.
- ¿La versión manual y la electrónica recibirían aprobaciones diferentes?
- ¿Un actuador controlado por el corredor cuenta como tecnología inteligente?
- ¿Y un sistema programado para cambiar por ubicación, ritmo o pendiente?
- ¿Cómo podría un oficial verificar el firmware y la configuración usados durante la prueba?
- ¿Una actualización posterior obligaría a homologar nuevamente el modelo?
La regulación no es un detalle que pueda resolverse después del lanzamiento. Define dónde la innovación puede utilizarse y si los resultados serán reconocidos.
¿Cuánto costará realmente tenerla?
El precio de compra sería solo una parte.
- ¿Cuánto costarán la versión manual y la electrónica?
- ¿La aplicación será gratuita o funcionará mediante suscripción?
- ¿Qué relojes serán compatibles y durante cuántos años?
- ¿La batería se podrá reemplazar?
- ¿Habrá repuestos, reparación y garantía para el mecanismo?
- ¿Qué ocurrirá cuando la espuma pierda propiedades pero la electrónica todavía funcione?
- ¿La innovación reducirá la cantidad de zapatillas necesarias o generará un producto más caro y menos reparable?
Una zapatilla que promete reemplazar tres pares no es económica si dura menos, exige servicios adicionales o queda obsoleta cuando deja de recibir soporte.
¿Qué evidencia habría que pedir?
Antes de comprar una promesa, sería razonable exigir:
- Estudios independientes, con protocolo público y comparación contra modelos de masa equivalente.
- Resultados separados por sexo, nivel, peso, técnica, velocidad y terreno.
- Datos de economía de carrera, rendimiento, comodidad, estabilidad y eventos adversos.
- Pruebas con fatiga real y no solamente minutos controlados en cinta.
- Durabilidad del mecanismo, la espuma y la batería bajo lluvia, barro y temperatura variable.
- Diferencias absolutas, no solo porcentajes atractivos.
- Información sobre participantes que no respondieron o rindieron peor.
Los testimonios de atletas y una demostración en un evento sirven para presentar un concepto. No alcanzan para establecer que mejora el rendimiento o reduce lesiones.
La pregunta de fondo
Gearshift puede terminar siendo una herramienta útil. La posibilidad de adaptar el calzado a diferentes momentos de un entrenamiento o una carrera tiene una lógica biomecánica interesante. Pero que algo sea posible no demuestra que sea necesario, eficaz, confiable ni conveniente.
La innovación merece curiosidad, no obediencia. Antes de comprarla, hay que preguntar qué problema resuelve, para quién, cuánto mejora y con qué evidencia.
El debate no es tecnología contra entrenamiento. Es si la tecnología amplía las capacidades del corredor o crea una nueva necesidad para venderle otra promesa. ¿Qué tendría que demostrar esta zapatilla para que vos confiaras en ella?
Referencias
- adidas. Future of Fast: ADIZERO Gearshift Concept. ↗ ver fuente
- Tirman, S. (2026). Adidas’ Groundbreaking Adizero Gearshift. Gear Patrol. ↗ ver fuente
- World Athletics. Athletic Shoe Regulations, effective 20 April 2026. ↗ ver fuente
- Yang H, et al. (2025). Effects of varying longitudinal bending stiffness in running shoes. Front Sports Act Living. ↗ ver fuente
- Healey LA, Hoogkamer W. (2022). Longitudinal bending stiffness does not affect running economy in Nike Vaporfly shoes. ↗ ver fuente
- Day E, Hahn M. (2020). Optimal footwear longitudinal bending stiffness to improve running economy is speed dependent. ↗ ver fuente
- Beck ON, Golyski PR, Sawicki GS. (2020). Adding carbon fiber to shoe soles may not improve running economy. ↗ ver fuente
- La Bolsa del Corredor. Reel sobre Adizero Gearshift (consultado 01/10/2026). ↗ ver fuente
Contenido informativo, no reemplaza el consejo de un profesional.
© 2026 PACER PEAKS · Análisis y preguntas originales. Las fuentes citadas pertenecen a sus respectivos autores.